elocation-id: e4065
El estudio analizó la evolución del uso de tecnologías agrícolas en el Distrito de Desarrollo Rural 043, Durango, en el periodo 1991-2019 y su impacto en la productividad y superficie agrícola. A partir de análisis espaciotemporales con SIG y estadísticas descriptivas, se observó un incremento de más del 50% en la superficie tecnificada con riego entre 1991 y 2007, que permanece estable hasta 2021; así como un mayor uso de fertilizantes y herbicidas químicos. Estos resultados evidencian procesos de modernización rural y desafíos de sustentabilidad.
distrito de desarrollo rural, paisaje agrícola, tecnificación agrícola.
Los paisajes agrícolas resultado de la interacción de factores ecológicos y sociales, ofrecen servicios ecosistémicos esenciales (materias primas y belleza escénica) (Kizos y Spilanis, 2004; Popa, 2014; Yang et al., 2022; Jones et al., 2016; Gaitán-Cremaschi et al., 2017). Sin embargo, al ser sistemas dinámicos influenciados por políticas, avances tecnológicos e intereses económicos, están expuestos a impactos ambientales difíciles de prever y a procesos de insostenibilidad social (Molinero, 2013; Gutiérrez-Yurrita, 2007).
En México la modernización agrícola ha sido promovida mediante instrumentos de política pública como la creación de los Distritos de Desarrollo Rural (DDR) en 1988 y la Ley de Desarrollo Rural Sustentable en 2001 para optimizar recursos y promover el desarrollo rural integral (DOF, 1987; DOF, 1988; DOF, 2021). Sin embargo, el desarrollo agrícola ha sido desigual, pues el norte y centro cuentan con mayor infraestructura y tecnología, mientras el sur practica agricultura familiar con menos acceso a recursos y apoyo técnico (FAO, 2018; Hernández, 2014; Vázquez y Cruz, 2014).
Esta desigualdad se refleja en el campo duranguense, cuya agricultura es representada en un 60% por unidades minifundistas (INEGI, 2016). Por otra parte, la agricultura nacional y regional enfrenta retos como la creciente demanda de alimentos, el cambio de uso de suelo, el cambio climático y la degradación de los recursos naturales, haciendo necesario que los productores equilibren productividad y sustentabilidad a través del uso de tecnologías innovadoras y asequibles (FAO, 2015; Aguilar y Ortiz, 2000).
Por lo tanto, el objetivo de este trabajo es analizar el uso de tecnologías agrícolas a través del tiempo y su impacto en la productividad y la superficie agrícola del DDR 043.
El estudio se realizó en el Distrito de Desarrollo Rural (DDR) 043, localizado al sur del estado de Durango, abarca los municipios de Canatlán, Durango, Mezquital, Nombre de Dios, Nuevo Ideal, Poanas, Súchil y Vicente Guerrero, y representa el 22.01% del territorio estatal (≈27 134 km²).
Bajo un diseño mixto exploratorio-descriptivo, se analizaron los cambios de uso de suelo y vegetación durante los periodos 1997-2009 y 2009-2021, a través de algebra de mapas y aspectos booleanos, con los softwares ArcGIS e IDRISI Selva y las series I, IV y VII del INEGI (escala 1:250 000) se realizó una reclasificación de mapas a partir de la propuesta por Palacio-Prieto et al. (2004) para homogeneizar la información y posteriormente realizar un cruce de tablas entre series.
También, se emplearon estadísticas descriptivas sobre los Censos Agropecuarios y Ejidales (1991, 2007 y 2022) para evaluar la evolución de la frontera agrícola respecto a otros usos de suelo, la tecnificación y la producción regional.
El análisis de uso de suelo muestra que predomina el bosque en el DDR 043; de 1997 a 2021, la agricultura de temporal disminuyó y los asentamientos humanos aumentaron. Aunque la mayor parte del área sigue conservada, entre 1997 y 2009 el suelo agrícola de riego creció por actividades productivas y cambios de uso. En ese periodo, la agricultura de riego aumentó 51 420.31 ha, mientras que los matorrales se redujeron en 119 976.56 ha y la agricultura de temporal bajó 9 368.75 ha (Cuadro 1).
Entre 1997 y 2009, la superficie de matorral se transformó en agricultura de riego (0.21%) y temporal (0.28%), y la de pastizal en las mismas modalidades (0.48% y 1.35%). La agricultura de temporal pasó a pastizal (0.51%), y ambas agriculturas a asentamientos humanos (0.15% y 0.17%). Destacan también conversiones de matorral y pastizal a bosque (3.67% y 1.55%), de bosque a selva y pastizal (1.43% y 2.76%), y de temporal a riego (1.54%) (Cuadro 2).
En cuanto al periodo de 2009-2021, los bosques registraron el mayor aumento de superficie, con 32 523.4 ha, mientras que el pastizal fue la cobertura que más disminuyó, perdiendo 21 271 ha. La agricultura de riego mostró un crecimiento notable de 4 493.75 ha, en tanto que la agricultura de temporal se redujo en 12 692.19 ha (Cuadro 3).
Las mayores tendencias de cambio observadas fueron de pastizal a bosques (1.22%), de agricultura de temporal a pastizal (0.44%) y de selvas a bosques (0.48%) y por su parte, la transformación tanto de agricultura de riego como de temporal a asentamientos humanos fue baja, registrando 0.08% y 0.05%, respectivamente. Además, la agricultura de temporal registró una tendencia de convertirse en agricultura de riego del 0.16%. Por otra parte, el pastizal presentó probabilidades de cambio en agricultura de riego y de temporal, con valores del 0.1% y 0.26%. No obstante, la agricultura de temporal mostró una mayor propensión (0.44%) a transformarse en pastizal (Cuadro 4).
En 1991, el INEGI levantó información del 97% de los ejidos y comunidades agrarias del DDR 043 (n= 244). Las tecnologías más utilizadas fueron los pesticidas (82%) y los fertilizantes químicos (82.7%), mientras que la asistencia técnica pagada mostró el menor uso (8.2%) (Figura 1).
De acuerdo con el Censo Agropecuario del 2007 de INEGI, el DDR 043 registró 269 723.3 ha agrícolas, de las cuales el 35.2% utilizó los fertilizantes y el 25.5% herbicidas químicos, mientras que el uso de insecticidas orgánicos (0.23%) y las herramientas manuales (0.86%) fue limitado (Figura 2).

En 2021, el INEGI reportó 15 352 unidades de producción agrícola en el DDR 043, principalmente en Durango, Mezquital y Nuevo Ideal. El 74.9% usó semilla mejorada y el 61.3% empleó herbicidas. La semilla transgénica y el acolchado fueron las tecnologías menos adoptadas, presentes en solo el 0.88% y 1.06% de las UP, respectivamente. El censo 2021 incluyó otras tecnologías tales como control biológico, fungicidas, semillas certificadas y transgénicas, rotación de cultivos, entre otras (Figura 3).

Debido a que los censos de 1991, 2007 y 2021 usaron diferentes medidas, no fue posible comparar directamente el uso de tecnologías agrícolas en el DDR 043. En 1991 se contabilizaron ejidos y comunidades, mientras que en censos posteriores se registró superficie sembrada y unidades de producción. Los datos muestran cómo ha cambiado la superficie de riego: aunque el temporal predominó y creció entre 1991 y 2021, la superficie bajo riego aumentó más del 50% entre 1991 y 2007, y luego se mantuvo estable hasta 2021 (Figura 4).
Según el INEGI, el DDR 043 tuvo seis cultivos principales en 1991 y 2007, y 16 en 2021. Los cultivos constantes fueron avena forrajera, cebada, frijol, maíz (forrajero, amarillo, blanco) y sorgo (forrajero, grano). La superficie cultivada pasó de 155 801 ha en 1991 a 214 481 ha en 2021. Maíz y frijol fueron los más sembrados, pero los mayores rendimientos correspondieron al sorgo y la avena forrajera (Cuadro 5).
Durante el ciclo otoño-invierno, el DDR 043 registró seis cultivos principales en 1991, quince en 2021. La superficie sembrada subió de 6 946.98 ha en 1991 a 19 454.04 ha en 2007 y bajó a 1 469.13 ha en 2021. La avena forrajera fue el cultivo principal y con mejores rendimientos en todos los años (Cuadro 6).
El DDR 043 tuvo siete cultivos perennes principales en 1991, cinco en 2007 y diecisiete en 2021. Los más constantes fueron alfalfa, caña de azúcar, nuez, pasto y manzana. La superficie total de estas plantaciones creció un 50% entre 1991 y 2007 y cayó un 40% entre 2007 y 2021, tendencia observada también en la superficie en producción. La manzana tuvo la mayor área sembrada y en producción en 2007 y 2021 (Cuadro 7).
Al igual que Trucíos-Caciano et al. (2012), se observó que, aunque parte del territorio mantiene su uso original, existe una conversión progresiva de áreas con vegetación natural (bosques y matorrales) hacia usos agrícolas. Además, Trucíos-Caciano et al. (2022) indican que la fragmentación del paisaje y la reducción de cobertura vegetal se deben a prácticas productivas poco sostenibles, como la baja adopción de tecnologías sustentables y la presión constante sobre los recursos naturales.
La adopción tecnológica en el DDR 043 fue baja y desigual, favoreciendo cultivos rentables y aumentando la brecha social y territorial. Las diferencias en los censos dificultan comparar tecnología entre latifundios y minifundios; sin embargo, los fertilizantes y herbicidas químicos son los más usados, con un aumento nacional del 7% entre 2012 y 2018 (CEDRSSA, 2020).
En el país existen cerca de 140 pesticidas no autorizados, incluidos 19 herbicidas peligrosos; si bien favorecen la producción agrícola, su uso indebido puede perjudicar el ambiente y la salud, por lo que la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (antes CONACYT) recomienda bioherbicidas como alternativa sostenible. La legislación reconoce el riego como tecnología clave, y los censos del INEGI permiten evaluar la evolución agrícola y la eficiencia de estos sistemas.
En el DDR 043, cultivos como manzana, maíz, frijol y avena forrajera han incrementado sus rendimientos en el periodo estudiado (Urrutia-Cardenas et al., 2023). Según Hernández et al. (2021), el DDR 043 presenta menor productividad que la Región Laguna por su menor disponibilidad de agua para riego (24% frente a 60%), ya que sus presas son pequeñas.
Por su parte los Planes Nacionales de Desarrollo evidencian la baja tecnificación agrícola (Solleiro et al., 2015; Rendón et al., 2015). En el caso del Estado de Durango, CONACYT y SAGARPA (2018); Robles (2016) propusieron fortalecer el extensionismo ante el cambio climático y la limitada adopción tecnológica.
La modernización agrícola del DDR 043 entre 1991 y 2019 fue limitada y desigual, ya que aunque el uso de suelo se mantuvo, creció el riego y disminuyó el temporal por efecto de la expansión urbana y forestal. No se pudo analizar el cambio tecnológico por falta de datos censales; sin embargo, aumentó el uso de fertilizantes y herbicidas, lo cual genera riesgos ambientales y de salud, por lo que se recomienda buscar alternativas seguras y sostenibles.
Las leyes rurales consideran el riego como vital para el avance agrícola, pero la infraestructura hídrica insuficiente reduce la productividad del DDR 043 respecto a otros distritos y beneficia principalmente a quienes realizan mayores inversiones.
Jones, P. J.; Andersen, E.; Capitani, C.; Ribeiro, S. C.; Griffiths, G. H.; Loupa-Ramos, I. y Wascher, D. M. 2016. The EU societal awareness of landscape indicator: A review of its meaning, utility and performance across different scales. Land Use Policy. 53:112-122. https://doi.org/10.1016/j.landusepol.2015.01.038.
Palacio-Prieto, J. L.; Sánchez-Salazar, M. T.; Casado, I. J. M.; Propin, F. E.; Delgado, C. J.; Velázquez, M. A. y Camacho, R. C. G. 2004. Indicadores para la caracterización y el ordenamiento territorial. Secretaría de Desarrollo Social; Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Instituto Nacional de Ecología; Universidad Nacional Autónoma de México. 23-37 pp.