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Los hongos fitopatógenos en cereales básicos pueden no solo afectar la productividad sino también la salud de quienes los consumen. El objetivo de la presente investigación fue determinar la actividad antifúngica de Trichoderma harzianum y Bacillus subtilis así como de los extractos hidroalcohólicos de Larrea tridentata y Argemone mexicana contra Fusarium verticillioides bajo condiciones de laboratorio y en campo. La inhibición in vitro en cultivos duales contra el fitopatógeno se obtuvo en un rango del 82 al 86% para el caso de T. harzianum , B. subtilis y L. tridentata mientras que con A. mexicana un 18%. Los tratamientos lograron reducir la incidencia en el grano cosechado más de un 70% en las plantas que recibieron los tratamientos con respecto al testigo. La aplicación de los tratamientos con T. harzianum , B. subtilis , A. mexicana , L. tridentata y una combinación de T. harzianum y B. subtilis lograron un incremento significativo de altura de planta relacionado directamente con el índice de área foliar lo cual se tradujo en un llenado de grano óptimo en comparación con el testigo, como resultado el potencial de rendimiento del hibrido Hernán Cortés se expresó significativamente, donde además los extractos botánicos resultaron sobresalientes del testigo y los propios microrganismos resultando en un mayor peso de mazorcas. La corroboración molecular de la cepa fitopatógena indicó el 99% de identidad con F. verticillioides contenida en el banco de datos del Gen Bank.
Zea mays L., antagonistas, biocontrol, bioestimulación, incidencia.
El maíz posee gran diversidad genética, resultado de la selección humana a lo largo de siglos para adaptarlo a distintos ambientes o usos, permitiendo la generación de materiales que satisfacen tanto necesidades tradicionales como nuevas ( González-Santos et al ., 2023 ). México es uno de los mayores consumidores de maíz en el mundo, siendo este la base de su alimentación. Además, es el cultivo más producido en el país colocándolo como cuarto lugar a nivel mundial ( González y Ávila, 2014 ).
Con una producción de 27 millones de toneladas ( FIRA, 2024 ) y un déficit de 11 millones al año, por pérdidas, causadas por infestación de plagas, principalmente hongos, cuya presencia se favorece por intensas lluvias o sequía ( Peña, 2017 ). En regiones de climas tropicales y subtropicales la producción de este cereal se ve seriamente afectada por Fusarium verticillioides agente responsable de pudrición del tallo, mazorca y las raíces del maíz ( Figueroa-López et al ., 2016 ).
La contaminación del maíz por F. verticillioides trasciende el daño agronómico, posicionándose como un desafío crítico de salud pública y animal debido a la síntesis de fumonisinas. Estudios recientes subrayan que estas micotoxinas no solo comprometen la productividad y sostenibilidad de la cadena agroalimentaria global ( Hofstetter, 2025 ), sino que actúan como potentes agentes neurotóxicos y carcinogénicos. En seres humanos, la exposición crónica se ha vinculado con la interrupción del metabolismo de esfingolípidos, aumentando el riesgo de cáncer de esófago y defectos congénitos como los del tubo neural ( Singh, 2025 ; Asiya et al ., 2026 ). Ante este panorama, el control racional del patógeno es imperativo para mitigar la acumulación de estas toxinas termoestables que persisten en los productos procesados.
Este hongo es un patógeno vegetal cuya transmisión se da por el suelo provocando pérdidas de calidad en el grano ( Einloft et al ., 2021 ). Las cualidades comerciales y sanitarias de los cereales son importantes y determinan el destino del grano, ahora bien, la colonización de cereales por F. verticillioides se asocia frecuentemente con la acumulación de fumonisinas producidas en el campo o durante el almacenamiento, lo que representa una amenaza para su consumo como alimento tanto para personas como ganado ( Ferrigo et al ., 2023 ).
El desarrollo de un sistema agrícola sostenible que pueda cubrir la de demanda alimentaria de las generaciones futuras requiere de la integración de estrategias biológicas que respeten el medio ambiente y la salud ( Jhariya et al ., 2019 ). El uso de microorganismos ya sea hongos como Trichoderma spp. o bacterias como Bacillus spp. se ha estudiado ampliamente, si bien su inoculación tiene un efecto positivo en diversos cultivos su combinación podría ofrecer un mayor potencial como promotores de crecimiento y biocontrol ( Poveda, 2022 ).
En agricultura, estos microorganismos pueden promover el crecimiento vegetal, mejorar la tolerancia a estreses abióticos y actuar como agentes de control biológico de manera directa e indirecta ( Zin y Badaluddin, 2020 ). Estos microorganismos son poseedores de una fuerte acción de antagonismo contra fitopatógenos como Ralstonia solanacearum y Fusarium oxysporum tanto en condiciones de laboratorio como invernadero ( Cao, 2018 ). Dentro del control biológico se incluye también el uso de compuestos obtenidos de plantas, denominados extractos vegetales, se caracterizan por ser biodegradables y de baja toxicidad ( Hernández et al ., 2007 ).
Larrea tridentata o también llamada gobernadora es poseedora de moléculas activas que presentan actividad biocida ( Pañuelas et al ., 2015 ). Entre estas, un potente antioxidante identificado como ácido nordihidroguaiarético NDGA con propiedades fungicidas ( Arteaga et al ., 2005 ). Argemone mexicana o chicalote, es una especie endémica de México rica en alcaloides, terpenoides, flavonoides, compuestos fenólicos, compuestos alifáticos de cadena larga y algunos compuestos aromáticos que se cree pueden generar actividad antifúngica ( Soto, 2022 ).
Debido a su actividad biológica frente a hongos fitopatógenos, los metabolitos secundarios con propiedades fungicidas contenidos en las plantas se consideran una opción viable para su manejo ( Madariaga-Mazón et al ., 2019 ). Por otro lado, mediante la alteración de procesos esenciales y estructurales, estas sustancias pueden promover el crecimiento vegetal, fortalecer la tolerancia frente a estreses abióticos y potenciar el rendimiento y la calidad del grano ( Mrid, 2021 ).
En la investigación se esperó que, de los tratamientos utilizados, al menos uno tuviera una respuesta efectiva contra el hongo fitopatógeno Fusarium verticilloides tanto in vitro como en campo. El objetivo del estudio fue determinar la actividad antifúngica de Trichoderma harzianum y Bacillus subtilis así como de los extractos hidroalcohólicos de Larrea tridentata y Argemone mexicana contra Fusarium verticillioides bajo condiciones de laboratorio y en campo.
La investigación se realizó de junio 2024 a noviembre de 2025 en las instalaciones de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), ubicada en Saltillo, Coahuila, México. El sitio experimental está localizado en las coordenadas 25° 21’ 20.7” latitud Norte 101° 01’ 51.2” longitud oeste a una altitud de 1 742 m. El clima se clasifica como Cfb de acuerdo con Köppen. La temperatura media anual es de 16.4 °C y con una precipitación de 610 mm anuales.
La semilla de maíz híbrido Hernán Cortés fue proporcionada por el Instituto Mexicano del Maíz ubicado dentro de las instalaciones de la UAAAN, un material triple de grano blanco semidentado con adaptación para altitudes de 1 000 a 1 800 m. Este genotipo presenta un ciclo de madurez de 160-170 días y una altura de planta de 2.8-3 m. Se seleccionó específicamente por ser un material en fase de liberación para la región del Bajío Mexicano que ha mostrado susceptibilidad previa a F. verticillioides , lo que hace imperativo el desarrollo de estrategias de control biológico y botánico para mitigar el impacto de este patógeno. Por otra parte, las cepas de Bacillus subtilis y Trichoderma harzianum fueron tomadas de la colección de microorganismos del laboratorio de fitopatología de la universidad mencionada. Para el material botánico, en este caso las plantas de Larrea tridentata y Argemone mexicana se llevaron a cabo recolectas en la localidad La Encantada municipio de Saltillo, Coahuila.
El hongo fitopatógeno F. verticillioides fue aislado de la semilla híbrida Hernán Cortés sin tratamiento químico con síntomas de pudrición. A través de sus características morfológicas y fenotípicas fue identificado en medio de cultivo PDA y Clavel Agar ( Leslie y Summerell, 2006 ).
La cepa de F. verticillioides se cultivó durante 12 días en medio PDA en incubación a 26 °C. La extracción de ADN genómico y la secuenciación de las regiones ITS1 e ITS4 se llevó a cabo por el laboratorio del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT). Las secuencias obtenidas fueron comparadas con las reportadas en la base de datos del NCBI del GenBank.
Los extractos de L. tridentata y A. mexicana se obtuvieron a partir de tejido foliar recolectado en Coahuila, México. Las hojas fueron lavadas, desinfectadas y sometidas a secado para su posterior pulverización. De cada especie, se tomaron 49 g de material vegetal y se procesaron mediante agitación magnética constante a temperatura ambiente (25 ±2 °C) con metanol al 70% (v/v) durante siete días. Posteriormente, el macerado se centrifugó en tubos Falcon y se filtró para obtener el extracto crudo final.
Se establecieron ensayos de confrontación dual con diez repeticiones, dónde el grado de antagonismo se determinó con la escala de ( Bell et al ., 1982 ) para el caso de T. harzianum . Para B. subtilis con la ecuación PI= 100-[(Cr*100)/Rp]. Donde: PI= inhibición del crecimiento del hongo; Cr= crecimiento micelial del hongo y Rp= radio de la placa ( Hernández-Castillo et al ., 2008 ). Por otro lado, para el caso de L. tridentata y A. mexicana , se establecieron ensayos con medios envenenados por quintuplicado donde se abrió una ventana biológica y se evaluaron las concentraciones 750, 1 250, 1 500, 2 000, 2 500, 3 000, 3 500, 4 000, 4 500, 5 000, 5 500, 6 000 y 6 500 (ppm) para poder determinar la CI90 de ambos extractos.
El cultivo del maíz Hernán Cortés se desarrolló en condiciones de cielo abierto e infección natural del patógeno, en una superficie de 100 m2 donde se trazaron surcos de 6 m de largo con distanciamiento de 74 cm entre surcos y 25 cm entre plantas, para ello con un día de antelación la semilla fue inoculada con los tratamientos utilizando como fijador carboximetil celulosa y colorante para su identificación, se realizó una segunda aplicación con 15 ml de los tratamientos cuando las plantas se encontraban en estado V2 (15 ml), una tercera en V4 (20 ml) dirigidas a la base del tallo y una cuarta en etapa de antesis mediante atomizaciones dirigida a estigmas receptivos.
Los tratamientos que se evaluaron fueron T. harzianum a una concentración de (1x108 conidios ml-1), B. subtilis a (1x107 UFC), A. mexicana a una CI90 (13 000 ppm), L. tridentata a una CI90 (13 000 ppm), una combinación de T. harzianum (1x108 conidios ml-1) y B. subtilis a (1x107 UFC) respectivamente y un testigo absoluto. El experimento se estableció en un diseño de bloques al azar con cuatro repeticiones por tratamiento. La incidencia de la enfermedad se evaluó en porcentaje (Rivas et al., 2011).
Durante el estadio de grano lechoso-masoso se determinó la altura de planta en cinco unidades por repetición, totalizando 20 plantas por tratamiento. Al concluir la madurez fisiológica, se procedió con la cosecha y el pesaje de las mazorcas de todas las repeticiones para la determinación del rendimiento.
Se realizó el aislamiento de F. verticillioides de semilla de maíz híbrido Hernán Cortés, además se identificó con base a la formación de macroconidios, microconidios en cadena y la ausencia de clamidosporas ( Leslie y Summerell, 2006 ). La corroboración molecular evidenció un 99% con las secuencias de F. verticillioides contenidas en el Genbank, identificándose entonces como el agente causal de pudrición de raíces y tallos en etapas vegetativas, así como del grano en postcosecha, lo que coincide con reportes previos realizados por Gai et al. (2018); Czembor et al. (2019).
La actividad antifúngica de los tratamientos se presenta en la Figura 1 , donde se observa el crecimiento de F. verticillioides en cultivos duales evaluados a los 11 días de incubación. En cada panel se muestra el crecimiento del patógeno bajo la influencia del antagonista o extracto, contrastado con el crecimiento del testigo de manera adyacente.

La inhibición del crecimiento radial fue significativamente distinta entre tratamientos; la mayor eficacia se obtuvo con B. subtilis (86%), seguido por T. harzianum (82%) y el extracto de L. tridentata (82%) a una concentración de 6 500 ppm mientras que A. mexicana presentó la menor actividad inhibitoria con un 18% a 20 000 ppm. La acción antagonista de B. subtilis y T. harzianum se relaciona principalmente con su capacidad para competir eficazmente por el espacio y nutrientes en el entorno del patógeno. Además, pueden sintetizar diversos compuestos con actividad antimicrobiana y metabolitos volátiles.
También son capaces de producir hormonas que modifican la fisiología de la planta y de activar mecanismos de resistencia sistémica ( Pedraza et al ., 2020 ). O bien, pueden causar daño directo al patógeno por medio de micoparasitismo para el caso específico de Trichoderma ( Elamathi et al ., 2018 ). Logrando así con el uso de microorganismos antagonistas, resultados sobresalientes como los reportados por Castro-del Ángel et al . (2020) .
En cuanto a los llamados fungicidas botánicos, numerosos estudios han demostrado que los fitoquímicos derivados de plantas tienen efectos fungicidas. Las plantas pueden considerarse un organismo perfecto con potencial para suministrar sustancias orgánicas que pueden clasificarse como metabolitos primarios (proteínas, carbohidratos y grasas) o metabolitos secundarios (terpenos, esteroides, antocianinas, antraquinonas, fenoles, alcaloides, etc.) (Bahandari et al., 2021).
Los tratamientos con T. harzianum , B subtilis y L. tridentata redujeron la incidencia del hongo fitopatógeno de manera significativa (p< 0.0001). T. harzianum presentó un 5% de incidencia mientras que B subtilis 8%, A. mexicana 25% y L. tridentata un 10% en comparación con el testigo (57%) ( Figura 2 ).

La susceptibilidad observada en el híbrido Hernán Cortés resaltó no solo el riesgo de pérdidas en el rendimiento, sino también la potencial acumulación de micotoxinas, como las fumonisinas, producidas por F. verticillioides . La reducción de la incidencia del hongo mediante el uso de T. harzianum y B. subtilis (o los extractos de L. tridentata ) representa una medida preventiva esencial para garantizar la inocuidad alimentaria en materiales genéticos altamente productivos pero vulnerables.
La presencia de F. verticillioides en el cultivo de maíz no solo implica una reducción en el rendimiento y calidad del grano, sino que conlleva el riesgo latente de acumulación de micotoxinas, particularmente fumonisinas (FB1 y FB2). Estas toxinas están asociadas con patologías graves en animales y se consideran posibles carcinógenos para los seres humanos ( Robledo Gutiérrez et al ., 2017 ).
En este contexto, los resultados obtenidos adquieren una relevancia mayor, ya que la disminución de la incidencia fúngica mediante el uso de agentes de biocontrol y extractos botánicos de L. tridentata sugiere una reducción indirecta en los niveles de micotoxinas. Lo anterior es crítico para el genotipo Hernán Cortés, cuya susceptibilidad a este patógeno podría comprometer la inocuidad del grano en las regiones donde será liberado comercialmente.
La eficacia observada en este trabajo mediante el uso de T. harzianum y extractos de L. tridentata no solo se limita a la supresión del crecimiento micelial, sino que proyecta un beneficio crucial en la inocuidad del grano. Al respecto, Gong et al . (2024) señalan que el control racional mediante agentes biológicos puede inhibir la expresión de los genes responsables de la síntesis de fumonisinas, lo que explicaría cómo la reducción de la incidencia fúngica se traduce en una menor carga tóxica.
Por su parte, los resultados coinciden con lo reportado por Wang et al . (2024) , quienes sostienen que el uso de compuestos botánicos bioactivos es una estrategia eco-amigable capaz de comprometer la integridad del patógeno y mitigar la acumulación de FB1. Integrar estas herramientas preventivas es, como afirman López-Nicora et al . (2025) , la vía más efectiva para asegurar que el maíz cumpla con los estándares de salud pública y animal, evitando la persistencia de toxinas que afectan la seguridad alimentaria global.
Al respecto, Castro-del Ángel et al . (2020) reportó una formulación de tratamientos utilizando microrganismos benéficos capaces de controlar a F. verticillioides donde obtuvo reducciones significativas de la colonización, de igual manera Sebayang et al . (2021) obtuvo resultados similares utilizando bacterias del género Bacillus en combinación con extractos botánicos.
En adición antes mencionado, se puede decir que las cepas de los antagonistas estudiados y los extractos vegetales son promisorias para reducir la incidencia de F. verticillioides . La eficacia observada de los agentes de biocontrol se atribuye, en parte a la procedencia de las cepas. Al ser aislados resguardados en la colección de microorganismos de la UAAAN, estos cuentan con una caracterización previa que garantiza su viabilidad y agresividad contra fitopatógenos del suelo.
La capacidad de B. subtilis y T. harzianum para reducir la incidencia de F. verticillioides en el híbrido Hernán Cortés demuestra que estos microorganismos poseen una amplia plasticidad adaptativa, lo que permitió su aplicación exitosa en regiones distintas a las de su aislamiento original, como es el caso de las zonas evaluadas para este nuevo híbrido.
El análisis en la actividad de los tratamientos contra el hongo fitopatógeno F. verticillioides mostró un incremento significativo del rendimiento, una variable que además se ve directamente afectada por su presencia, obteniendo pesos mayores en comparación con el testigo ( Figura 3 ). Cabe destacar que el experimento se dirigió libre de fertilización química.

El índice de área foliar resulta ser sumamente importante para la planta pues determina el área fotosintética y la acumulación de fotosintatos ( Mendoza et al ., 2017 ). La fijación de los tratamientos a la semilla y las aplicaciones en posesmergencia influyó positivamente en el buen desarrollo de área foliar y altura de planta llegándose a notar plantas más vigorosas. La utilización de tratamientos botánicos o especies del género Trichoderma tienen la capacidad de mejorar visiblemente el desarrollo del área foliar, incluso, el número de frutos en especies hortícolas o el rendimiento en cosecha ( Hassan et al ., 2021 ).
Por otro lado, la implementación de bacterias benéficas ha mostrado mejorar el crecimiento en cultivos de cereales como el trigo manifestando un incremento en la fotosíntesis y en la eficiencia del uso del agua lo que evidencia efectos positivos sobre la biomasa aérea ( Li et al ., 2022 ).
Dentro de las bondades de los microorganismos antagonistas como T. harzianum y B. subtilis o extractos de plantas como los de A. mexicana y L. tridentata se encuentra la bioestimulación favoreciendo el crecimiento vegetal por lo que en las plantas manejadas con los tratamientos ya mencionados se observó un mejor desarrollo de la parte aérea obteniendo entonces una altura mayor ( Cuadro 1 ) y mejor peso de mazorcas en comparación con el testigo.
Se observaron diferencias notables (p= 0.0006) en el desarrollo longitudinal de las plantas de maíz en respuesta a los diferentes tratamientos biológicos tras la infección de F. verticillioides . Todos los tratamientos evaluados superaron la altura del testigo, el cual presentó el crecimiento más bajo con 2.39 ±0.054 m.
El tratamiento basado en el extracto de A. mexicana destacó como el más efectivo, alcanzando una altura máxima de 2.78 ±0.01 m. Este resultado no solo representa el mayor incremento respecto al testigo (16.3%), sino que también mostró la mayor estabilidad experimental, evidenciada por la desviación estándar más baja del estudio (0.01). Por su parte, el extracto de L. tridentata mostró un comportamiento similar con una altura de 2.7 ±0.135 m.
En cuanto a los agentes de control biológico microbianos, el consorcio Bacillus + Trichoderma (2.62 ±0.12 m) superó ligeramente el desempeño individual de B. subtilis (2.59 ±0.156 m) y T. harzianum (2.51 ±0.047 m). Cabe señalar que, aunque los tratamientos con Bacillus (solo y en consorcio) incrementaron la altura, presentaron una mayor variabilidad en comparación con los extractos vegetales y el hongo antagonista T. harzianum .
Al respecto, el género Bacillus muestra propiedades bioquímicas como la solubilización de fosfatos, producción de ácido indolacético y actividad ACC deaminasa, asociadas con la promoción del crecimiento vegetal ( Chávez-Ambriz et al ., 2016 ), en cuanto al género Trichoderma este efecto en la planta es una consecuencia de la actividad de potentes metabolitos de señalización fúngica difundidos en el suelo con actividad similar a las hormonas, incluidos compuestos indólicos como el ácido indol-3-acético (IAA) y compuestos orgánicos volátiles como isoprenoides sesquiterpénicos y etileno ( Contreras-Cornejo et al ., 2024 ), para el caso de los extractos vegetales, la estimulación del crecimiento se ha relacionado con el contenido de flavonoides y las enzimas antioxidantes, proporcionando un suministro equilibrado de nutrientes para el crecimiento ( Ei et al ., 2024 ).
Se realizó el aislamiento e identificación de F. verticillioides como agente causal de la pudrición de raíces, tallos y mazorca del cultivo de maíz. Los tratamientos de T. harzianum , B. subtilis y L. tridentata mostraron una alta actividad antagónica contra F. verticillioides en cultivos duales durante los bioensayos in vitro.
La incidencia de F. verticillioides se redujo considerablemente en el grano cosechado posterior al bioensayo en campo con los tratamientos T. harzianum , B. subtilis , A. mexicana , L. tridentata y la combinación entre T. harzianum y B. subtilis .
Los tratamientos con T. harzianum , B. subtilis , A. mexicana , L. tridentata y la combinación entre T. harzianum y B. subtilis tuvieron un efecto positivo en la inducción de crecimiento y desarrollo del cultivo de maíz, así como una mejora en la expresión del potencial de rendimiento del híbrido Hernán Cortés donde el extracto de A. mexicana y L. tridentata resultaron significativamente superiores.
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