elocation-id: e4208
Los estudios de percepción resultan de gran utilidad cuando se busca generar información a través de la óptica poblacional sobre un tema en específico, este proceso de recopilación de datos también contribuye a gestionar los diversos elementos que constituyen el espacio territorial, como el patrimonio arqueológico, el cual se cree que influye a reforzar la identidad histórica y cultural de la población; el objetivo del estudio fue generar información acerca de la percepción que la población texcocana tiene sobre la Zona Arqueológica Tetzcotzinco, con el propósito de aportar datos que coadyuven al diseño de estrategias para su preservación y aprovechamiento, la metodología empleada se basó en actividades como revisión documental, visitas a campo, elaboración de encuestas semiestructuradas y entrevistas a informantes clave, los resultados obtenidos mostraron diversidad de opiniones sobre el estado actual de la Zona Arqueológica Tetzcotzinco, así como variabilidad de referencias respecto a la misma; se concluyó que la información generada puede favorecer iniciativas de desarrollo y gestión territorial a partir de las cuales se incentive el turismo local, la educación turística y la difusión de información sobre la historia y patrimonio arqueológico de Texcoco.
desarrollo territorial, gestión territorial, identidad cultural, turismo educativo.
El proceso de planeación para el desarrollo de un territorio supone precisar la participación de la población para definir vocaciones productivas, Langebeck y Beltrán (2016), señalan que para tal acción se requiere generar información validada a través de un proceso de identificación y recopilación de datos que contribuya al diseño de propuestas para la implementación de instrumentos de ordenamiento territorial, como políticas públicas, planes y programas, así como para la regulación y legitimación de iniciativas de la sociedad civil y del sistema de inversión privada y pública.
Para obtener dicha información, se pueden realizar estudios de percepción poblacional, estos estudios según lo indica Anderson (1968), permiten por medio de la revisión de evidencia racional de los juicios sociales, determinar el grado de importancia que las personas colocan sobre un algo, asimismo, Arias (2006), los describe como una función psicosocial que interpreta estímulos provocados por un sentido de apropiación que pueden relacionarse con el cómo se percibe el territorio.
De acuerdo con Navarro (2020), el territorio se constituye de fracciones geográfico-espaciales que están integradas por subsistemas diversos entre los que destacan el aspecto material e histórico y los elementos artificiales, a los que describe como aquellas porciones tangibles de la realidad que fueron construidas por el hombre, así como lugares de desarrollo, transformación cultural y de acontecimientos sociales sobre un soporte físico.
Estos elementos también son catalogados como patrimonio arqueológico, el cual, según López (2020), contribuye desde la óptica poblacional como un indicador para la construcción de valor y significado ante lo que prevalece distintivamente en el territorio.
Con base en el Plan de Desarrollo Municipal (2022-2024), el municipio de Texcoco representa la extensión territorial más grande del estado de México (422.49 km2), está constituido por 79 localidades distribuidas en seis zonas (cabecera municipal, zona de la rivera lacustre, zona norte, zona sur, zona conurbada y zona de la montaña); su economía se concentra en el desarrollo de los sectores servicios (92.36%), industria (7.61%), agricultura, cría de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza (0.02%).
Además, cabe resaltar que tuvo un papel importante en el desarrollo de la civilización texcocana durante el periodo posclásico tardío (1321-1521), según lo apuntan Hernández et al. (2023); Prusaczyk (2023), lo cual, le concede poseer ciertos fragmentos de tipo material que hoy son catalogados como patrimonio arqueológico.
Por su parte, la Zona Arqueológica Tetzcotzinco (ZAT), se encuentra erguida en lo alto del cerro de Tetzcotzinco, ubicado en la localidad de San Nicolás Tlaminca, dentro de la zona de la montaña, a una altura aproximada de 2 580 msnm (Durán et al., 2023), su valor patrimonial de acuerdo con estudios antropológicos, arqueológicos e históricos, se dio a partir de sus diversas atribuciones, principalmente como sistema hidráulico, jardín botánico, observatorio astronómico, lugar de retiro y meditación, espacio para actividades ceremoniales, políticas y sociales (Parsons, 1971; Hernández, 1993; Evans, 2000; Tecpan et al., 2016; Hernández et al., 2023; Moreno, 2023; Prusaczyk, 2023). Actualmente está catalogado por decreto presidencial como monumento arqueológico de acuerdo con el sistema de información cultural (SIC, 2002) y desde el año 2001 fue declarada área natural protegida (ANP), con la categoría de reserva estatal denominada Sistema Tetzcotzinco, con base en la comisión estatal de parques naturales y de la fauna (CEPANAF, 2024).
Dentro del PDM (2019-2021), se señala que los elementos correspondientes al patrimonio arqueológico constituyen en el municipio de Texcoco, un conjunto de recursos que por medio de la actividad turística contribuyen al desarrollo económico local.
Por otro lado, el PDM (2022-2024), coloca al turismo dentro de las actividades económicas, puntualizando como ejes la creación de empleos, infraestructura, innovación, producción y consumo responsable; sin embargo, al abordarlo por subtema únicamente destaca la gastronomía de manera superficial, suprimiendo la importancia del patrimonio arqueológico.
El objetivo de esta investigación fue generar información sobre la percepción que la población de Texcoco tiene sobre la ZAT, con el propósito de aportar datos útiles que contribuyan al diseño de estrategias para su preservación y aprovechamiento y a su vez refuercen la identidad histórica y cultural de la población texcocana.
La metodología empleada es de tipo cualitativa con enfoque interpretativo y está dividida en tres etapas: la primer etapa consistió en una revisión documental en bibliotecas digitales como Scopus, Redalyc, Scielo, Google Académico y Dialnet, así como en repositorios institucionales de carácter académico y público-administrativo y vistas al archivo histórico municipal, a partir de la cual se obtuvo información de la ZAT en diferentes áreas de estudio desde las cuales se ha investigado, además, la información recopilada sirvió como guía para elaborar un instrumento de recopilación de datos que sirviera como prueba piloto en la segunda etapa.
Durante la segunda etapa se realizaron visitas a campo por medio de recorridos a la ZAT, durante los cuales se obtuvo un acercamiento con la realidad del objeto de estudio que permitió observar el uso que los visitantes le dan, así como su estado físico actual, además, se realizaron cincuenta entrevistas informales a visitantes, población local y autoridades auxiliares que permitieron identificar variables que sirvieron para construir del instrumento final de recolección de datos tipo encuesta a través del cual se recopiló la información para el análisis.
La encuesta aplicada se dividió en cinco módulos dentro de los cuales se consideraron variables de tipo nominal (datos generales de la población encuestada), para las modalidades no numéricas que no admiten un criterio de orden como el estado civil, género, edad, escolaridad y ocupación; asimismo, se determinaron variables de tipo ordinal para las modalidades no numéricas, dentro de las cuales si existe un orden, estas variables (conocimientos históricos, identidad cultural, localización, uso y aprovechamiento), fueron medidas a través del modelo de escala Likert (1932), para poder interpretar las opiniones de la población encuestada sobre la ZAT.
Los porcentajes totales obtenidos se tabularon automáticamente por medio del servidor Google Forms, el cual facilita procesar los datos obtenidos de forma instantánea y también permite generar gráficos para poder interpretar la información.
Se estableció una temporalidad para la aplicación de la encuesta de tres meses, de julio a septiembre del año 2024, la cual, fue compartida a través de redes sociales, el tipo de muestreo fue aleatorio simple, se logró un subconjunto de población finita de 170 encuestados, permitiendo establecer apreciaciones representativas de la percepción poblacional sobre la ZAT.
Del total de población encuestada un 63.9% de respuestas fueron concedidas por mujeres y el 35.5% por hombres, de acuerdo con Valdez (2022), en su estudio sobre los roles de género y su percepción con el bienestar y la felicidad, encontró que las mujeres reportan mayores índices de participación y satisfacción con su entorno, mientras que los hombres orientan esos parámetros hacia la búsqueda de su desarrollo personal, en relación con el territorio esto tiene que ver con la evaluación sobre el bienestar que proporciona el desarrollo territorial a través de diferentes factores como la educación, la cual, dentro de los resultados se observa que un 36.1% cuenta con un nivel de formación a nivel postgrado, 43.7% con licenciatura, 14.6% solo culmino el nivel medio superior, un 4.4% solo cuenta con educación básica y 1.3% prefirió no indicarlo.
En el aspecto laboral, tal como lo indica el PDM (2022-2024), la población texcocana subsiste mayoritariamente del sector terciario, dicha información se verifica con el 55% de encuestados que indican ser empleados, 17.8% estudiantes, 16.6% se dedican a un emprendimiento, 3.6% señalo no contar con un empleo, 1.8% ya se encuentran jubilados y 5.3% no referenció la actividad a la que se dedica.
Cabe resaltar que un mayor porcentaje de la población encuestada indicó habitar en la cabecera municipal (35.5%), seguida de la zona de la montaña (19.5%), lo cual resulta de gran relevancia porque es en la zona centro en donde se desarrolla un mayor número de actividades culturales que promueven la identidad histórica y cultural de Texcoco y es en la zona de la montaña en donde se ubica la ZAT, lo cual permite obtener percepciones más cercanas a la realidad del objeto de estudio.
El municipio de Texcoco ha sido cuna de diversos acontecimientos históricos, lo cual ha propiciado la formación de historiadores locales que plasmaron sus memorias en documentos que le conceden legitimidad al valor histórico material e intelectual del municipio y que permiten ampliar las perspectivas formadas desde los constructos teóricos, como el caso de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, quien de acuerdo con Lesbre (2009), describía a Tetzcotzinco como un gran jardín de prestigiosa comparación occidental vaciado de cualquier contenido idolatra, lo cual indica que no estaba relacionado con la veneración hacia una deidad, más bien era descrito como un parque recreativo en donde resaltaban las hazañas de sus antepasados desde una perspectiva política y de desarrollo.
Cabe resaltar que trabajos recientes como el de Rodríguez et al. (2022), también se sustentan en la obra de Alva Ixtilxóchitl por ser el documento registrado con contenido más cercano a un contexto sobre el tiempo; sin embargo, existen posturas que amplían la historia de Tetzcotzinco como del propio Texcoco basadas en otros supuestos relacionados a las deidades prehispánicas como el caso del dios Tláloc, dato que se sustenta en las aportaciones de Cetzal y Noguera (2014) y más recientemente Contla (2022), este tipo de documentos, comprueban que la información histórica en Texcoco es amplia y se encuentra a la mano de cualquier habitante, además, actualmente se han formado iniciativas locales como Texcoco en el Tiempo (2024), que documentan información histórica sobre Texcoco y sus diversas etapas de desarrollo, disponible y al alcance de todos a través de medios digitales.
Para poder medir el nivel de conocimientos que la población tiene sobre su patrimonio arqueológico, se desarrolló una serie de preguntas sobre datos históricos que dentro de la documentación consultada e información obtenida se consideraron básicos, porque se cree que no requieren de un mayor esfuerzo histórico-analítico por ser información producida dentro del territorio que habitan, sin embargo, se encontró que un 42% de la población consultada considera que la información que conoce sobre Tetzcotzinco es regular (Figura 1), sobre una escala en donde regular es un punto intermedio de conocimiento que no es bueno y tampoco es suficiente, 24% la consideró casi nula, 21% buena, 9% suficiente y 4% mala.
Hallazgos como los de Rodríguez et al. (2022), señalan que la narrativa histórica contribuye a revalorizar el pasado prehispánico y fortalece las raíces histórico-culturales, no obstante, los contextos espaciotemporales se adaptan a nuevos discursos que pueden llegar a debilitar la memoria histórica, lo cual, dentro de los datos obtenidos representa una variabilidad en cuanto a los conocimientos, que si bien no indican porcentajes negativos con respecto a la información que persiste, si expresan contrastes en cuanto a la información validada documentalmente; por ejemplo, con base en García y Kauffman (2017).
La figura de Nezahualcóyotl dentro de la historia de Texcoco protagoniza diversos escenarios que lo convierten en un personaje histórico representativo del territorio, por lo cual, no sería permisible que la población texcocana no tuviera conocimiento sobre este dato, favorablemente, de la población encuestada, el 97% indico saber quién es Nezahualcóyotl y con qué monumento arqueológico se le relaciona; sin embargo, algunas respuestas con porcentajes mínimos se lo atribuyen a Nezahualpilli (2%) y a Moctezuma (1%), tomando en cuenta que el primero de estos dos últimos personajes es descrito por Horcasitas (1978), como sucesor consanguíneo de Nezahualcóyotl.
Se cree que la información puede ser alterada durante la educación básica y no ser comprobada posteriormente, de igual forma se descubrió que la mayoría atribuye la construcción de Tetzcotzinco a lo que se conoce como jardín botánico (64.5%), su relevancia como uno de los sistemas hidráulicos más relevantes del postclásico tardío (Hernández, 2023), a pesar de que la información relacionada con el significado y la divinidad a la que se le atribuye su origen se encuentra dispersa en diversas respuestas, lo que evidencia errores en la memoria y conocimiento histórico de la población (Figura 2).
El concepto de identidad cultural, de acuerdo con Molano (2007), es comprendido a través de las múltiples definiciones de la cultura y de su evolución en el tiempo, no obstante, para fines de esta investigación, se aborda desde el papel que representa en la sociedad a través de su significado patrimonial y de memoria histórica, que a su vez son orientados dentro de la discusión sobre el desarrollo territorial como un lenguaje que permite establecer instrumentos dirigidos a la conservación, restauración, valor y uso social de los bienes patrimoniales.
Por su parte, González (2011), señala que para estudiar la identidad se debe partir de la noción que los habitantes tengan sobre el territorio, porque permite comprender de manera directa el espacio socialmente creado a través del tiempo, ya que este último, contiene una carga simbólica especifica que da como resultado una identidad, creando en la población residente un sentido de pertenencia a través de la percepción y el valor asignado a dicha identidad.
En este sentido, por medio de los datos obtenidos, se encontró que el 68.8% de la población encuestada (Figura 3), considera a Tetzcotzinco como el elemento más representativo del patrimonio arqueológico, al igual que su sentimiento de orgullo, no obstante, poco más de la mitad (56.5%), indican que durante su formación académica nunca fueron ilustrados sobre la historia de Texcoco, lo cual coincide con que el 67.6% (Figura 4), señalan que no es de mucho interés investigar sobre el patrimonio arqueológico de Texcoco, pero tampoco es indiferente recibir información al respecto.
Las Figuras 3 y 4 muestran la variabilidad de los porcentajes obtenidos según las opciones de respuesta proporcionadas.
Por lo tanto, en relación a lo que describe Molano (2007), la identidad cultural como sentido de pertenencia se reafirma a través de la frecuencia con la que se vincula al territorio, sin embargo, el surgimiento de manifestaciones culturales ligadas a espacio-tiempo también resultan ser un factor para que la identidad no este directamente ligada a la memoria histórica del patrimonio arqueológico y que en el caso de Texcoco se diversificó a causa del proceso de urbanización que contrajo nuevos escenarios de producción material e inmaterial, lo cual pudo provocar cambios radicales en el mapa cognitivo de la población local, como señaló Lechner (2002), promueven una redefinición espacio-temporal que limita a los individuos a nuevos referentes simbólicos.
Como se mencionó en apartados anteriores, la zona arqueológica Tetzcotzinco se encuentra erguida en desnivel sobre el cerro que ostenta el mismo nombre con una altura de 2 580 msnm, dentro de la localidad de San Nicolás Tlaminca, en colindancia con el cerro Metecatl correspondiente a la localidad de San Dieguito Xochimanca.
Estas características fisiográficas de acuerdo con Zamora (2013), influyen considerablemente en la accesibilidad, dando como resultado una condición de ‘no visible’, lo cual puede provocar desvalorización sobre el patrimonio arqueológico a causa del tiempo empleado para llegar, así como la dificultad de acceso; sin embargo, el acceso a Tetzcotzinco no representa condiciones que impidan el libre y fácil acceso.
En relación con la perspectiva de la población encuestada respecto a la localización, se señala que las rutas de acceso son fáciles y rápidas, tanto para llegar a la localidad de San Nicolás Tlaminca, que funge como principal conector con la ZAT, así como para acceder a la misma, al igual que el tiempo de traslado (Figura 5), que según se muestra en los resultados es de aproximadamente 30 min desde la cabecera municipal en automóvil particular o transporte público, a menos de treinta minutos a pie o en bici desde los poblados colindantes (63%), de hasta una hora proviniendo de municipios aledaños (26%) y más de una hora (11%), si se visita desde otros puntos de la región, la Ciudad de México u otros estados.
No obstante, también se indica que visitar la zona arqueológica Tetzcotzinco provoca la sensación de inseguridad por ausencia de elementos de seguridad local o municipal y aunque no se denuncian actos que vulneren la integridad de los visitantes se consideró con un 83% (Figura 6), del total encuestado que es muy necesario reforzar la seguridad tanto para la salvaguarda del patrimonio arqueológico como para el visitante.
Por otro lado, en relación con el cuidado ambiental y considerando que la zona arqueológica se ubica dentro de un área natural protegida, se enfatiza en el incremento de depósitos de basura (82.9%), a pesar de que se indica contar con alto índice de educación para el cuidado ambiental al procurar no generar basura dentro de la zona (65.9%); asimismo, se señala que el deterioro vegetal y animal (Figura 7 y 8), no se ha visto tan afectado (61.2%) y se considera que la progresiva construcción de viviendas (8), cercanas a la ZAT afectan considerablemente el medio natural (73.5%).
Nota. La localización de la ZAT se complica respecto a su medio natural por la construcción de asentamientos humanos que van en ascenso, lo cual también contribuye al deterioro de los basamentos, la flora y la fauna; asimismo, su localización no ha sido prioritaria para implementar estrategias de seguridad por parte de autoridades locales, por tal razón, el porcentaje de sensación de inseguridad es elevado.
El atractivo de los basamentos que constituyen la ZAT, así como su ubicación, le confieren ser un espacio a través del cual se desarrollan actividades de diferente índole; por ejemplo, a pesar de que la actividad turístico-económica, de acuerdo con Durán et al. (2023), no se encuentra debidamente regulada y gestionada a nivel municipal, no ha impedido que se desarrollen dinámicas ligadas al sector turístico a través de diversos colectivos locales, los cuales, aprovechan el libre acceso, su auto documentación y experiencia empírica para obtener beneficios individuales a través de las actividades que promueven, como ciclismo de montaña, senderismo, caminata, vistas guiadas con fines histórico-educativos, entre otras, y que en relación con la perspectiva de la población encuestada.
Se destaca la preferencia por el senderismo y la caminata, porque se considera que es una forma de relacionar historia, cultura y deporte, además de no afectar paulatinamente los basamentos al introducir bicicletas o motos, así como ser una opción que les permite visitar de forma grupal y segura la ZAT; sin embargo, también se apunta que desde el ámbito cultural es muy poca la difusión que las autoridades locales y municipales comunican sobre los eventos que se realizan en torno a la ZAT u otras iniciativas que se relacionan con el patrimonio arqueológico.
Según datos de Tecpan et al. (2016), expresan que es posible asignar una valorización económica a Tetzcotzinco con el fin de generar recursos económicos para su preservación, lo cual también contempla restricciones de acceso; sin embargo, Durán et al. (2023), encontraron que es complicado desarrollar un modelo de gestión sobre el patrimonio arqueológico porque infieren factores político-administrativos, institucionales y de tenencia de la tierra que dificultan elaborar mecanismos horizontales en donde los actores involucrados se permitan establecer acuerdos; no obstante, se cree que la sociedad civil puede desarrollar estrategias que desde un adecuado uso y aprovechamiento les permitan seguir disfrutando del libre acceso al patrimonio arqueológico y natural.
La información generada es de utilidad para complementar proyectos o iniciativas para la gestión territorial en donde se priorice la preservación del patrimonio arqueológico como un elemento del territorio que sea aprovechable desde su valor histórico y cultural, así como para el desarrollo sostenible de actividades como el turismo local, el cual, coadyuve a fomentar los valores históricos y culturales de Texcoco; a través, del significado que la población le otorgó a dichos elementos y que también sirva para implementar nuevos modelos educativos locales y para la actualización de documentos de ordenamiento territorial como el plan de desarrollo municipal o la creación de un programa de ordenamiento turístico.
Contla, A. 2022. El escudo de armas de la ciudad de Texcoco. In: XLVII Congreso de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales (RAECO): cronistas, la crónica en México y España. Romero, Sáiz, M. y Resalt, J. A. (Coord.). 233-242 pp. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9162439.