elocation-id: e4005
El chile chiltepín (Capsicum annuum var. glabriusculum) se caracteriza por ser una planta silvestre que es apreciada en varias regiones de México como condimento y por su intenso picor. Es una especie con frutos pequeños, variables en tamaño y como cultivo pude ser afectado por la interferencia de otras especies de plantas indeseables. La investigación tuvo como objetivo determinar la capacidad competitiva que tienen las arvenses en los rendimientos de peso, número, largo y diámetro de los frutos del chiltepín. Se estableció un ensayo en el año 2024 bajo condiciones de invernadero en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, donde el cultivo de chile chiltepín se mantuvo con interferencia de tres especies de plantas, Cyperus rotundus (Coquillo) Cynodon nlemfuensis (Estrella), Medicago sativa (especie cultivada de alfalfa), las arvenses emergentes y un testigo limpio. En los resultados se obtuvo que el tratamiento con maleza emergente mostró una pérdida total del rendimiento de frutos (99.97%), seguido de C. nlemfuensis cuya mayor capacidad competitiva disminuyó el rendimiento en peso (88%) y número de chiles (93%). El tratamiento con C. rotundus fue el que más afectó el tamaño de frutos con una reducción del 14% de largo y 9.5% de ancho. El tratamiento con M. sativa mostró interferencia en el peso y número de frutos solo después del 5 corte en comparación con el testigo limpio.
Cynodon nlemfuensis, Cyperus rotundus, Medicago sativa, frutos, producción.
El chile silvestre Capsicum annuum var. glabriusculum (Dunal) Heiser y Pickersgill se denomina en México con diferentes nombres según la región, siendo algunos de ellos amashito, max, piquín, chiltepín (Latournerie-Moreno et al., 2020) y también quipín, piquincito, quipincito (Martínez et al., 2012). Esta especia es importante por su uso culinario, por ser un recurso económico y por su conocida tradición medicinal constituyendo un símbolo cultural en México (Bañuelos et al., 2008) y cuyo acervo genético se está perdiendo (Castellón-Martínez et al., 2012).
El chile chiltepín se le conoce generalmente por su forma redonda en algunas regiones, aunque puede también presentar una forma alargada del fruto (Rodríguez-del Bosque, 2005). Se reportó variabilidad morfológica y de relación longitud/diámetro de frutos (Alcalá-Rico et al., 2023) lo que apoya a caracterizar genotipos cuyo reservorio de genes puede tener uso potencial para el mejoramiento genético de este recurso. El fruto rojo anaranjado brillante o rojo en la madurez puede ser globoso y mide de 6 a 8.5 mm de diámetro o también puede presentarse en forma elipsoide u ovoide de 9-13 mm de largo (Barboza et al., 2022).
Se considera una especie no domesticada y casi la totalidad proviene de recolectas silvestres (Araiza-Lizarde et al., 2010; Ramírez-Meraz et al., 2015; González-Cortés et al., 2015) aunque también se ha sometido como cultivo (Semarnat 2009; Márquez-Quiroz et al., 2013; Megchún-García et al., 2024).
Como algunos cultivos el rendimiento puede ser afectado por la interferencia de plantas arvenses y en la región de Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, se han reportado plantas invasivas como Cynodon nlemfuensis cuya especie es un problema grave por lo difícil de su manejo y control (López-Muraira, 2008) y Cyperus rotundus que resalta por considerarse como una de las peores malezas del mundo (Holm et al., 1977) por lo que se planteó como objetivo evaluar el efecto de la interferencia de Cynodon nlemfuensis, Cyperus rotundus, Medicago sativa y la maleza emergente en el rendimiento de frutos en número, peso y tamaño bajo condiciones de invernadero debido a que esta especie es apreciada a nivel regional por su sabor y picor y establecida de manera no comercial en pequeñas parcelas por el valor como condimento.
La investigación se llevó a cabo en un invernadero del Instituto Tecnológico de Tlajomulco, Jalisco, ubicado a 20.44239° latitud norte y 103.42047° longitud oeste y con altitud 1 556 m. Las condiciones climáticas se registraron con un termohigrómetro digital (ThermoPro TP359®), con temperaturas de 15.6 °C a 47.5 °C (promedio de 31.55 °C) y humedad relativa de 10% a 71% (promedio de 40.5%).
La preparación del suelo inició con el escardado completo del área y se buscó uniformar los surcos. El manejo se basó en un programa nutricional integrado e intensivo. La base orgánica fue composta madura y aplicaciones quincenales de lixiviado de lombriz, con una relación C/N= 2.07 y alto potasio, fue enriquecido con ácidos húmicos/fúlvicos, ácido glutámico, ácido algínico y microorganismos benéficos (Trichoderma spp. y Bacillus spp.). La dosis acumulada fue de 650 ml de lixiviado por planta (aplicado al 10% de concentración, 0.5 L por planta/evento). Para cubrir los picos de demanda, esta base se complementó con microdosis estratégicas de fertilizantes NPK y nitrato de calcio, cuyas formulaciones se ajustaron a las fases de crecimiento.
Se adquirieron plántulas de chile ‘chiltepín’ y se plantaron en una distribución de doble hilera a tres bolillos, con una distancia de 40 cm entre plantas. La altura promedio de las plántulas al momento del trasplante fue de 13.4 cm. El desarrollo fenológico fue: los primeros botones florales se observaron a los 10 días después del trasplante (ddt), con la primera flor abierta a los 12 ddt. La floración se dio de manera constante entre los 18 y 31 ddt. Finalmente, el inicio del llenado de frutos se observó a los 38 ddt.
Se utilizó un diseño completamente al azar con cinco tratamientos y 23 repeticiones, teniendo un total de 115 plantas de chiltepín para todo el ensayo. Los nueve cortes de cosecha se llevaron a cabo con diferente fecha después del trasplante que fueron: corte 1 (103 ddt), corte 2 (109 ddt), corte 3 (121 ddt), corte 4 (131 ddt), corte 5 (141 ddt), corte 6 (152 ddt), corte 7 (161 ddt), corte 8 (173 ddt) y corte 9 (183 ddt).
Para asegurar el efecto de interferencia de la maleza sobre el chiltepín, 10 días previo al trasplante del cultivo, se trasplantaron plántulas de Coquillo (T1) (Cyperus rotundus) a una distancia de 10 cm entre plantas, estolones de Estrella (T2) (Cynodon nlemfuensis), también a 10 cm de distancia, se sembraron semillas de alfalfa variedad CUF 101 (T3) (Medicago sativa) con una densidad de siembra de 18 kg ha-1 y como malezas emergentes provenientes de semilla, se permitió el establecimiento natural del complejo de maleza local (T4), finalmente, el tratamiento testigo limpio (T5) consistió en el deshierbe manual para mantener al cultivo de chiltepín libre de maleza y competencia durante todo el ciclo.
En el manejo general se llevaron a cabo actividades de deshierbe o desmalezado con el propósito de eliminar las especies no deseadas en cada uno de los diferentes tratamientos siendo el T4 la única excepción, ya que no se realizó ninguna actividad de deshierbe en este caso. Las variables a evaluar fueron:
Para cada fruto cosechado se tomaron los datos del peso fresco en gramos con una balanza analítica de precisión marca A&D modelo GR-120.
Para este parámetro se midió el largo y diámetro (mm) para cada fruto utilizando un calibrador vernier digital Urrea.
Para el análisis estadístico de los datos, se utilizó el paquete estadístico Minitab 2019 aplicando un análisis de varianza (Anova) a las variables evaluadas, seguido de la prueba de comparación múltiple de Tukey, utilizando un nivel de confianza del 95%.
Como resultado del diseño experimental se cosecharon 7 676 frutos dando un total de 1 404.57 g para los nueve cortes y en el total de los tratamientos. En el tratamiento cuatro se encontraron 18 especies de maleza distribuidas en 10 familias botánicas con una población total de 1 690 individuos (Cuadro 1).
La especie Panicum adhaerens fue la que tuvo mayor densidad con 585 individuos, seguida de Portulaca oleracea con 206 individuos que cubrió el 51.5% del total de la población de maleza. La interferencia con la maleza emergente (T4), redujo un 99.97% el parámetro de rendimiento con respecto al número de frutos, lo que puede considerarse como pérdida total y considerando el problema de la maleza en el cultivo de chile, al igual que en muchos otros cultivos, tiene un impacto significativo en los rendimientos, de este modo, se ha reportado que en el cultivo de girasol las malezas provocaron una reducción promedio del 76% (Esperbent, 2015) en maíz 52% (Soltani et al., 2016) y en soya 78% (Silva et al., 2008).
Con respecto a peso de fruto, el rendimiento total del testigo limpio fue 37% mayor que alfalfa (T3), con un promedio de peso de fruto de 0.158 g (Cuadro 2). Se reportan pesos mayores en poblaciones silvestres de chile piquín con valores promedio de 0.211 g (Ramírez, 2018). En el cultivo de diferentes variedades de chile se ha reportado que el humus o fertilizantes orgánicos influyen sobre el rendimiento en peso (Abreu, 2018; Luna-Ortega, 2025).
El número de chiles del tratamiento alfalfa (T3) para el primero, segundo, tercero y cuarto corte, es mayor que el testigo limpio con un 28%, 62%, 24% y 43% respectivamente ya que se ha reportado que Medicago sativa aporta nitrógeno al suelo (Ballesta y Lloveras, 2010). Posteriormente el testigo limpio supera al tratamiento alfalfa (T3) en los cortes restantes. Finalmente, el testigo limpio obtuvo 32% más frutos que alfalfa. La interferencia con Estrella (T2) también se refleja en el número de frutos ya que en todo el ensayo solo se produjeron 261 chiles y en relación con el testigo limpio, disminuyó 93% el rendimiento.
La interferencia de Coquillo (T1) en número de frutos es 88% menor que el testigo limpio (T5) y concuerda con estudios que han demostrado que la interferencia de C. rotundus puede reducir los rendimientos hasta 44% en tomates y un 32% en pimientos morrones (Morales-Payan et al., 1997) y el peso de grano de maíz (Silva et al., 2015).
Con relación a estos parámetros, el T5 (testigo limpio) produjo chiles más anchos y largos en comparación a T1, T2 y T3. El tratamiento de Coquillo fue el más afectado con una reducción del 14% y 9.5% en el largo y ancho del fruto respectivamente, seguido del tratamiento T2 (Estrella) con una reducción del 9.5% y 2.6% en largo y ancho de frutos respectivamente. Finalmente, el tratamiento T3 (alfalfa) resultó el menos afectado en estos parámetros con reducciones del 1% y 1.5% en largo y ancho de frutos en comparación con el testigo limpio (Cuadro 3) probablemente debido a los nódulos de Rhizobium que contiene M. sativa y su aportación del nitrógeno al suelo (Campillo et al., 2003).
Esto puede estar relacionado con los períodos críticos de competencia de malezas que es un concepto crucial en el manejo de cultivos, representando el lapso durante el cual las plantas no deseadas impactan más significativamente el rendimiento (Blanco et al., 2014). En el caso específico del pimiento se ha determinado que el periodo crítico de competencia se sitúa entre las ocho semanas después del trasplante (Galal et al., 2020). Este periodo varía según la especie cultivada y para el caso de berenjena pueden reducir el rendimiento hasta en 66% y la formación de frutos de primera calidad en 96% (Aramendiz-Tatis et al., 2010).
El tratamiento T4 (arvenses) mostró el mayor efecto de interferencia sobre el rendimiento del cultivo del chiltepín (Capsicum annuum var. glabriusculum), causando la pérdida total de la producción de frutos.
El tratamiento con Coquillo (T1) causó efectos negativos en el peso de frutos del chiltepín, con una reducción del 88% en el rendimiento, así mismo, produjo los frutos más pequeños, con una longitud media de 5.11 mm que impacto significativamente la longitud y ancho del fruto. El pasto Cynodon nlemfuensis (T2) fue la especie de maleza que más afectó negativamente al chile Chiltepín, impactando el rendimiento en el peso y el número de frutos obtenidos con una reducción del 96.4% respecto al testigo limpio. Por otra parte, y con respecto a los parámetros largo y ancho del fruto solo se vieron afectaciones bajas del 2.5% y 5.7% respectivamente en comparación al testigo limpio.
El tratamiento con alfalfa (T3) mostró interferencia con el cultivo de chiltepín solo después del 5 corte y obtuvo un mayor número de chiles durante los primeros cuatro cortes en comparación con el testigo limpio. Sin embargo, el rendimiento en peso total se vio afectado en 37% respecto al testigo limpio. Por otra parte, la longitud y el ancho de los frutos no se vio afectada. El efecto de los diferentes tratamientos sobre el crecimiento y rendimiento del chile chiltepín reveló resultados significativos que subrayan la importancia de un manejo adecuado de la maleza en la producción agrícola. Sobre todo, con especies como Cynodon nlemfuensis y Cyperus rotundus las cuales mostraron individualmente, impactos negativos en el desarrollo y producción del chile Chiltepín.
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