elocation-id: e3947
En el sector agrícola mexicano existe una amplia diversidad de productores, desde los grandes y especializados hasta los pluri activos y los de subsistencia. Estos últimos se relacionan con pequeñas unidades de producción, las cuales son sujetos de atención de programas gubernamentales orientados a asesorarlos. Sin embargo, los esfuerzos de los programas públicos de acompañamiento técnico se caracterizan por ser dispersos y desarticulados. El objetivo de esta investigación fue analizar las contribuciones ambientales, económicas, sociales y pedagógicas-andragógicas de los programas de acompañamiento técnico en México en el periodo 2019-2023, mediante el análisis exploratorio de documentos normativos e investigaciones científicas de los programas gubernamentales Producción para el Bienestar y Sembrando Vida, para la identificar los puntos de mejora en futuras intervenciones. Los resultados señalaron que el enfoque agroecológico dentro de los programas analizados es parcialmente congruente con los objetivos planteados. Se identificó la necesidad del desarrollo de mercados que valoren la sustentabilidad y generen beneficios para los beneficiarios del programa. El componente con mayores opciones de mejora es el desarrollo de indicadores, para analizar el progreso de los objetivos que se propone.
andragogía, desarrollo de capacidades, extensión rural.
El sector agrícola enfrenta gran cantidad de retos, desde las condiciones climáticas, los cambios en los gustos de los consumidores, la demanda creciente de alimentos, los nuevos estándares de calidad e inocuidad, entre otros (FAO, 2020). Debido a lo anterior, este sector está llamado a desarrollar procesos cada vez más eficientes, siendo la adopción de innovaciones una práctica necesaria para una adaptación rápida y efectiva. La innovación es necesaria en los procesos de producción agrícola que requieren cambios tanto en los productos como en procesos.
Para el caso de México, los apoyos gubernamentales se enfocan, principalmente, en las pequeñas unidades que son más susceptibles a condiciones adversas y presentan una mayor dificultad para acceder a las innovaciones. Los sistemas de acompañamiento técnico agrícola van dirigidos en la difusión de innovaciones enfocadas en fomentar la eficiencia económica y productiva en las unidades de producción (Amaro-Rosales y Gortari-Rabiela, 2016), un ejemplo de ejercicios anteriores es el programa Proagro en su componente Proagroproductivo, en el cual se promovió el enfoque de agricultura de conservación y una reducción es insumos agrícolas (Royo et al., 2018). Sin embargo, dichos apoyos se caracterizan por ser esfuerzos dispersos y desarticulados (Rendón Medel et al., 2015) y con bajo alcance (Roldán-Suárez et al., 2016).
Los sistemas de acompañamiento técnico son una estrategia que suele estar presente en los programas de apoyo a los sistemas de producción de alimentos. Incrementar la eficiencia de estas estrategias es una necesidad, ya que la optimización de los recursos gubernamentales cobra relevancia debido a la disminución presupuestaria que este tipo de apoyos presenta. Además, los resultados esperados para dichos programas deben atender problemáticas cada vez más amplias, un ejemplo de estas es la incorporación de enfoques como la sostenibilidad (Smaal et al., 2021), que implica comprender y motivar cambios en aspectos ambientales, económicos y sociales. Estos tres ejes son considerados básicos para las estrategias de acompañamiento técnico. En esta investigación se considera la incorporación del componente pedagógico andragógico como elemento de análisis en estrategias de acompañamiento. A continuación, se describen las principales posturas y enfoques encontrados en la literatura para estos cuatro componentes.
En las cuestiones ambientales, los ámbitos a considerar son cada vez más diversos, debido a la perturbación ambiental y del ecosistema de las actividades que el sector primario genera (Leroy et al., 2020). Una forma de mitigar la creciente escasez de los recursos es incrementar la eficiencia en su uso (Duro et al., 2020). Sin embargo, tales aumentos pueden terminar en el fomento de la intensificación agrícola, cuyo concepto es un tema de gran debate entre diversos autores (Godfray, 2015).
Para las cuestiones económicas, se reconoce que la agricultura es fundamental para el sustento de millones de personas, tanto en zonas rurales como urbanas (Diehl, 2020). En ocasiones se reconocen los beneficios de una intensificación con enfoque sustentable (Godfray, 2015; MacDonald et al., 2016), otros autores señalan que la intensificación y sostenibilidad son dos palabras contradictorias (El Bilali et al., 2019).
El cambio climático es un tema de relevancia en los sistemas de producción de alimentos (Baldos et al., 2020; Wegren y Trotsuk, 2020). Diversos autores sostienen una vinculación directa ente los sistemas agroalimentarios y el cambio climático, concluyendo que el sector productivo participa a través de las emisiones de gases de efecto invernadero (Ritchie et al., 2018) y por otro lado, es afectado por las consecuencias del propio cambio climático (Baldos et al., 2020; Tortorella et al., 2020) en una suerte de efecto dual. Se deben considerar acciones encaminadas a la mitigación del cambio climático (Ritchie et al., 2018; Tortorella et al., 2020) como la adaptación de los sistemas productivos al mismo (Baldos et al., 2020). Por ello, el sector agroalimentario es una alternativa para aportar en estrategias que busquen la reducción de la pobreza y la vulnerabilidad.
Las cuestiones sociales son las menos abordadas y están asociadas a los conceptos de democracia alimentaria (Fernandez-Wulff, 2019) o soberanía alimentaria (Bernstein, 2017), que están fuertemente vinculados a la forma en que se gobierna y gestiona el sistema alimentario y la inclusión de los diferentes actores involucrados en el proceso de toma de decisiones.
Las cuestiones pedagógicas/andragógicas, suelen ser un componente mencionado con menor frecuencia, pero que cobra relevancia debido a que el acompañamiento técnico se realiza a través de la comunicación. Las herramientas pedagógicas son relevantes dentro de los programas de asesoramiento técnico debido a que estos brindan herramientas necesarias para un eficiente proceso de apropiación de conocimientos. Los elementos andragógicos son una rama especializada en la educación para adultos, por ello es un enfoque más adecuando cuando se habla de intervenciones en procesos de acompañamiento técnico con productores. No obstante, la andragogía puede ser complementada con elementos pedagógicos, permitiendo una combinación de herramientas que ayuda a potenciar el proceso de aprendizaje significativo (Batista de los Ríos et al., 2018). Las cualidades que tiene la combinación de los elementos pedagógico-andragógico, permite una estandarización de buenas prácticas para el intercambio de saberes y al mismo tiempo conserva la flexibilidad, libertad e individualidad del asesor técnico para hacer las adecuaciones para el estilo de enseñanza propio, e incluso de la región atendida. Así, es necesario contar con una base de teorías de transferencia de conocimiento que establezca los mecanismos adecuados y contemplando la naturaleza de las innovaciones propuestas y de las formas de aprendizaje de los beneficiarios de los programas (Ferro, 2017).
De los diversos esfuerzos de fomento a la agricultura, en la presente investigación se consideraron aquellos programas que cuentan con componentes de asesoramiento técnico en el gobierno actual (2018-2024) y en las cuales se busca apoyar a las pequeñas unidades de producción mediante fomento de innovaciones técnicas. El objetivo de esta investigación fue analizar las contribuciones a los beneficiarios en cuestiones ambientales, económicas, sociales y pedagógicas-andragógicas de los programas de acompañamiento técnico en México en el periodo 2019-2023, mediante el análisis exploratorio de documentos normativos e investigaciones científicas de los programas producción para el bienestar (PPpB) y sembrando vida (PSV), para identificar los puntos de mejora a considerar en futuras intervenciones. El presente trabajo permitió identificar los aportes de la política pública actual e identifica el elemento pedagógico-andragógico de relevancia en conjunto con los tres pilares de sostenibilidad, para ser considerar en el diseño de intervenciones de acompañamiento técnico.
La presente investigación fue descriptiva y de enfoque cualitativo. La investigación se realizó en el año 2024, seleccionando los programas gubernamentales vigentes con un componente de acompañamiento agrícola. Los sujetos de estudio fueron los programas Producción para el bienestar (PPpB) y sembrando vida (PSV) ya que ambos cuentan con componentes de acompañamiento técnico. En estos programas se analizaron sus aportes en los elementos ambiental, económico, social y pedagógico-andragógico. Se realizó una consulta de los documentos normativos, investigaciones y evaluaciones publicadas para los programas, empleando el método exploratorio de literatura (Gómez, 2022). La secuencia de análisis se realizó a dos niveles. El primero se describió la problemática que atienden de los programas, objetivos planteados, tipos de apoyo y la dinámica operativa de los componentes de asesoramiento técnico; en el segundo nivel se analizó los resultados esperados en los aspectos ambientales, económicos, sociales y pedagógicos-andragógicos.
De acuerdo con las reglas de operación la problemática atendida por el PSV son escasos o insuficientes conocimientos técnicos de sistemas agroforestales para el cultivo de la tierra; organizaciones débiles o inexistencia de asociaciones comunitarias que promuevan la producción agrícola y el desarrollo comunitario; insumos para la producción insuficientes y escasos recursos monetarios, lo cual se traduce en ingresos insuficientes para hacer productiva la tierra (SEBIEN, 2021). La problemática atendida para el PPpB es la baja productividad en predios y unidades de producción de productores de pequeña y mediana escala limitada por insuficiente capital de trabajo; limitado acceso a financiamiento y crédito; escaso acceso y adopción a innovaciones tecnológicas sustentables, adecuadas a las condiciones de los productores de pequeña y de mediana escala (SADER, 2020).
Aunque ambos programas comparten similitudes, se debe contemplar diferencias cruciales, una de las más relevantes es la diferencia de dependencia responsable. El PSV es responsabilidad de la Secretaría del Bienestar, siendo este un programa de atención social, que busca una mejora de las condiciones de vida de los beneficiaros. El PPpB es coordinado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), por lo que la atención a temas productivos es de mayor relevancia.
La oferta de acompañamiento técnico es una parte de los esfuerzos de cada programa, por ello a continuación se describen los tipos de apoyos establecidos en cada uno de estos. De acuerdo con las ROP 2022, el PSV tiene tres tipos de apoyos: Económicos, En especie y Acompañamiento social y técnico (DOF, 2021). El PPpB cuenta con tres estrategias (SEGOB, 2022): i) apoyos directos a productores (ADP); ii) estrategia de acompañamiento técnico (EAT); y iii) estrategia de fomento al acceso al financiamiento (EFAF).
Ambos programas tienen un interés en la transferencia de prácticas agroecológicas. El PSV tiene un mayor enfoque en la implementación de sistemas agroforestales y por su parte el PPpB se enfoca en la transferencia de prácticas agroecológicas. La incorporación del enfoque agroecológico en los sistemas de asesoramiento técnico en México se debe analizar en cuanto a su pertenencia y eficacia en el aporte de los objetivos de estos sistemas. Los aspectos generales del acompañamiento técnico de estos programas se muestran en el Cuadro 1.
[i] Elaboración con datos de las ROP y anexos técnicos (SADER, 2020; SEBIEN, 2021).
Finamente, se describirán los resultados por separado para cada elemento básico identificado. El sujeto colectivo por el cual se difunden las prácticas es diferente para cada programa. Para el PSV el acompañamiento técnico se realiza dentro de las comunidades de aprendizaje campesino (CAC), que son los sitios para la toma de decisiones e intercambio de conocimientos, donde los beneficiarios reciben los tres tipos de apoyos ofertados el programa de acuerdo con sus reglas de operación (ROP, 2022). Por su parte en los beneficiarios del PPpB, el núcleo de trabajo para la estrategia de acompañamiento técnico es Escuela de Campo (ECA), las cuales son sitios de aprendizaje y transferencia de conocimiento, que deben localizarse en parcelas de beneficiarios de productores, percibiendo esta como una base de experimentación (ROP 2022).
Para el acompañamiento a productores, en ambos programas se cuenta con una dupla de técnicos, uno con una orientación social y otro con una formación principalmente técnica. La incorporación de esta dupla en ambos programas permite el trabajo en conjunto de dos enfoques, el acompañamiento social para la organización comunitaria y el acompañamiento técnico para el fortalecimiento de conocimientos agroecológicos.
Los elementos de aporte en cuestiones sociales son de los menos relevantes en investigaciones y documentos oficiales de ambos programas. En la evaluación de procesos el CONEVAL (2022) reporta que para el PSV no están precisadas las actividades que contribuirán a la regeneración del tejido social y no se establecen metas claras a alcanzar en los aspectos sociales (Cano-Castellanos, 2024), ni sus indicadores. Para el programa PPpB, en su evaluación de procesos CONEVAL (2022) se observó que el grado de involucramiento de los beneficiarios de las ECA en las actividades y adopción de las tecnologías es menor al esperado (Gómez, 2022). Para ambos programas, en las evaluaciones de procesos se destaca el hecho que el personal técnico tiene una sobrecarga de responsabilidades administrativas, lo que podría generar una disminución en la eficiencia de las actividades técnicas.
En la evaluación de procesos, CONEVAL (2022) identifica una posible saturación de mercados locales o regionales que puedan absorber la producción (sobreproducción) de frutales y cultivos agroindustriales (Montes-Ramírez y Sánchez-Juárez, 2024). Esta situación es crítica para los beneficiarios, ya que una sobreoferta implicaría una reducción en costos de venta y por ende una reducción de utilidades. Para el PPpB, la adopción de prácticas agroecológicas no permite un incremento en las utilidades de los productores si no tienen un acceso a mercados que valoren y paguen por los beneficios ambientales (López y Sorondo, 2020), por ello las intervenciones en incrementos productivos deben ir acompañadas de fomento de mercados y canales de fomento para incrementar su consumo (Ramírez, 2024). Lo anterior, concuerda con lo identificado en la evaluación de diseño del programa, donde se argumenta que el objetivo específico es inconsistente con el problema central plasmado en el diagnóstico (CONEVAL, 2020b).
Las contribuciones que tienen ambos programas en términos ambientales parecen ser asumidas por la incorporación del enfoque agroecológico y el fomento de prácticas agroecológicas, ya que no existe una claridad de objetivos de índole en mejoras ambientales, ni indicadores que comprueben los posibles aportes. Además, CONEVAL (2020a) indica en la evaluación de diseño del PSV, que no están definidos los aspectos conceptuales sobre los sistemas de producción basados en SAF y MIAF; además, tampoco se cuenta con una delimitación de los resultados esperados en el establecimiento de dichos sistemas.
Por otro lado, Coneval (2022) menciona que en el establecimiento de metas basadas en indicadores de cobertura no se respeten los modelos SAF o MIAF diseñados inicialmente y que son la base del programa para alcanzar las necesidades alimenticias básicas de las familias de los sembradores, ni los beneficios obtenidos en mejoras medioambientales (Ortiz-Timoteo y Sánchez-Sánchez, 2024). La incorporación del enfoque agroecológico en la estrategia de acompañamiento técnico en el PPpB es incongruente con los resultados productivos esperados, ya que se identifica como una problemática los bajos rendimientos y se establece como objetivo el incremento de la productividad, un elemento que se contrapone con la sostenibilidad en el enfoque agroecológico (Sevilla-Guzmán y Soler-Montiel, 2010). Lo anterior concuerda con lo identificado en la evaluación de diseño del programa, donde se señala que el objetivo específico es inconsistente con el problema central plasmado en el diagnóstico (CONEVAL, 2020b).
Aunque este pilar no es tan estudiado ni incorporado dentro de las investigaciones efectuadas sobre estos programas, de manera indirecta se observa que los procesos de transferencia de saberes tienen sus limitaciones. CONEVAL (2020b) reconoce en la evaluación de diseño del PPpB que el acompañamiento técnico es insuficiente en términos presupuestales, limitando el número productores que tuvieron posibilidad de acceder a este componente; aunado a ello, el personal técnico tiene una sobrecarga de actividades administrativas que frena la capacidad de implementar actividades para un eficiente proceso de transición tecnológica. Además, no se muestran indicadores de la evolución referentes a la adopción de las prácticas propuestas.
En resumen, se observa que el esfuerzo de la incorporación del enfoque sustentable en programas gubernamentales es relevante debido a las situaciones ambientales que el sistema agrícola mexicano afronta, aunque la incorporación de este enfoque en el PPpB y el PSV deja lecciones aprendidas. Una de estas lecciones es que la incorporación de prácticas agroecológicas es parcialmente congruente con los objetivos planteados, ya que los aspectos productivos en los que se plantea incidir no serían conseguidos únicamente con la adopción de prácticas agroecológicas. Otra de ellas es que se requiere un fomento de economías ecológicas, que permitan el desarrollo de mercados que valoren la sustentabilidad y generen beneficios para los participantes del programa. Así, el establecimiento de una batería de indicadores verificables para determinar el progreso en temas sociales, ambientales y adopción de innovaciones tiene áreas de mejora importantes.
Los esfuerzos realizados en acompañamiento técnico para el sector rural en los distintos periodos de gobierno no han logrado consolidarse como políticas públicas de Estado, sino más bien se han acotado a la visión de los funcionarios de gobierno en turno. Para el último sexenio, los esfuerzos en cuanto al asesoramiento técnico de agricultores se han fincado en el quehacer de dos Secretarías de Estado.
El acompañamiento técnico en México carece de claridad de parámetros de medición; sean estos ambientales, económicos, sociales o pedagógicos-andragógicos. Por ello, entre los futuros desarrollos de nuevas investigaciones convendría plantear el diseño de indicadores pertinentes para la medición del desempeño de los programas de acompañamiento técnico y así contribuir tanto a la valoración de impactos como a la rendición de cuentas.
Aunque es un elemento básico para la trasferencia de conocimiento, el eje pedagógico-andragógico, no es explícitamente abordado en la operatividad ni en los documentos de análisis de los procesos de acompañamiento de los dos programas analizados, pero se identifica que no existe una estandarización de procesos que aporte a lograr el aprendizaje significativo de los actores involucrados. Adicionalmente, no existen objetivos claros de los aprendizajes esperados para los beneficiarios de los programas, anudando con una excesiva carga de trabajo en los técnicos que podría mermar el tiempo asignado para la capacitación en cuestiones técnicas y sociales.
Sevilla-Guzmán, E. y Soler-Montiel, M. M. 2010. Agroecología y soberanía alimentaria: alternativas a la globalización agroalimentaria. In : patrimonio cultural en la nueva ruralidad andaluza. Fernández-Baca, C. R. (Ed.). Soler, M. M.; Guerrero, Q. C. (Coord.). España. 190-217 pp. https://n2t.net/ark:/13683/pcSe/X6Y.
Tortorella, M. M.; Di Leo, S.; Cosmi, C.; Fortes, P.; Viccaro, M.; Cozzi, M.; Pietrapertosa, F.; Salvia, M. and Romano, S. 2020. A methodological integrated approach to analyze climate change effects in agri-food sector: the times water-energy-food module. International Journal of Environmental Research and Public Health. 17(21):17-7703. https://doi.org/10.3390/ijerph17217703.